El inicio de un embarazo es un acontecimiento trascendental que marca el comienzo de un proceso lleno de ilusiones, pero también de dudas y preocupaciones. Ya sea un embarazo planeado o una sorpresa, entender qué sucede en tu cuerpo y cómo confirmarlo es el primer paso para una gestación saludable.
El primer signo: la ausencia de la regla
La menstruación es el signo más claro de que no hay embarazo; cuando el óvulo no es fecundado, la pared interna del útero se descama. Por ello, la ausencia de la regla es el primer indicador de una posible gestación. Es importante recordar que:
Sensaciones y cambios físicos
Antes de realizar una prueba, algunas mujeres notan cambios sutiles. Es común sentir los pechos tensos y muy sensibles, experimentar una especie de hormigueo o notar que los pezones responden a estímulos mínimos. Sin embargo, estos síntomas son subjetivos y varían mucho entre cada mujer.
¿Cómo funcionan las pruebas de embarazo?
La clave está en la HCG (hormona gonadotropina coriónica). Esta hormona es producida por la placenta incipiente poco después de la implantación del huevo en el útero y su función es mantener la gestación e impedir la menstruación.
Existen dos formas principales de detectarla:

Consejo profesional: Si realizas un test en casa, usa siempre la primera orina de la mañana, ya que la concentración de la hormona es mayor. Si el resultado es negativo pero la regla sigue sin aparecer, te recomendamos repetir la prueba unos días después o acudir a nuestra clínica
¿Por qué es importante saberlo pronto?
No conviene esperar a una segunda falta para confirmar la noticia. Las primeras semanas son críticas porque es cuando se están formando los órganos del embrión. Saber que estás embarazada a tiempo permite:
