La psicoprofilaxis obstétrica es un proceso educativo integral diseñado para preparar a la mujer gestante para una experiencia de nacimiento feliz y saludable. Este enfoque no solo busca mitigar el dolor mediante técnicas físicas, sino que también ofrece una preparación psíquica y emocional que reduce la ansiedad y las complicaciones tanto para la madre como para el bebé. Al entender el embarazo y el parto como procesos naturales, se fomenta una actitud positiva que fortalece el entorno familiar.
Preparación de la pareja
En la actualidad, la participación de la pareja ha evolucionado de un rol pasivo a uno activo y protagónico. La presencia de la pareja durante el trabajo de parto es fundamental, ya que actúa como un apoyo emocional que puede reducir el tiempo del parto y disminuir la necesidad de intervenciones médicas.
Entre las funciones clave de la pareja se encuentran:
- Crear un ambiente íntimo: Favorecer un entorno relajante con luz tenue y música suave para estimular la segregación de oxitocina.
- Apoyo físico: Aplicar masajes en la zona lumbar o ayudar a la madre a cambiar de postura para aliviar el dolor.
- Comunicación: Actuar como la voz de la madre para asegurar que se respeten sus deseos y preferencias.
- Refuerzo de confianza: Proporcionar palabras de ánimo que den impulso a la madre en los momentos más difíciles.
Este compromiso temprano ayuda a los padres a activar el engrossment, una respuesta emocional intensa que fortalece el vínculo inicial con el recién nacido.
Lo que se aprende
Los cursos de preparación brindan conocimientos teóricos y habilidades prácticas esenciales para el autocuidado y la seguridad. Durante las sesiones, se aprende sobre:
- Anatomía y fisiología: Los cambios que experimenta el aparato reproductor y el desarrollo fetal.
- Señales de alerta: Cómo reconocer signos de alarma como fiebre, dolor intenso o pérdida de líquidos para acudir oportunamente al médico.
- Fisiología del parto: El significado de las contracciones y las etapas del trabajo de parto.
- Plan de parto: Un documento donde la mujer expresa sus preferencias sobre movilidad, acompañamiento y manejo del dolor.
- Cuidados del recién nacido y puerperio: Higiene del bebé, beneficios de la lactancia materna exclusiva y planificación familiar.


La teoría
La parte teórica consta de una serie de sesiones en las que se facilita una información muy diversa, que no se refiere únicamente al arto. Así, suelen incluirse algunas clases sobre la anatomía del aparato genital, la fisiología de la reproducción, el desarrollo normal del embarazo, los trastornos habituales durante la gestación y las pautas de vida recomendables para la embarazada.
Además de la fundamental información acerca del parto, su desarrollo y los procedimientos médicos que pueden ser necesarios, también se habla del período posterior al nacimiento del bebé, sobre la lactancia, la higiene, la alimentación y la recuperación física de la madre.
Así mismo, se ofrecen nociones de puericultura, es decir, se instruye sobre la atención del niño recién nacido, para evitar los temores producidos por esta responsabilidad, que a veces constituyen la principal fuente de ansiedad de los futuros padres.
Las clases suelen ser participativas: los asistentes intervienen activamente, pueden plantear y resolver todas sus dudas. Para facilitarlo, los cursos suelen organizarse en grupos reducidos, donde es más fácil crear un clima de confianza y hacer posible que cada pareja pueda conocer también las inquietudes del resto, que generalmente coinciden con las propias,.

La práctica
La parte práctica de la preparación se centra en el entrenamiento del cuerpo para el esfuerzo físico del parto.
- Técnicas de respiración: Se practican diferentes patrones, como la respiración abdominal (suave y profunda para el inicio del parto) y la respiración jadeante (entrecortada para las contracciones más intensas), que ayudan a oxigenar mejor a la madre y al feto.
- Gimnasia obstétrica: Incluye ejercicios de calistenia, estiramientos de columna y fortalecimiento del suelo pélvico. Algunos movimientos destacados son el “Gato-Vaca” (en cuadrupedia para flexibilizar la pelvis) y ejercicios de balanceo sobre pelotas de esferodinamia para corregir posturas y mejorar el equilibrio.
- Masajes: Aplicación de presión suave en la parte baja de la espalda o extremidades para distraer del foco de dolor y promover la liberación de oxitocina.
Gimnasia antes del parto
Primer Trimestre
Es fundamental comenzar a preparar el cuerpo desde el inicio del embarazo con ejercicios suaves que fomenten la flexibilidad y la relajación. Aquí tienes una rutina básica:

Segundo Trimestre
En esta etapa, el objetivo es mantener la movilidad y aliviar la carga sobre la espalda a medida que el bebé crece.

Tercer Trimestre
Durante los últimos meses, los ejercicios se centran en la relajación y la preparación específica de la musculatura para el momento del parto.


